Nacido hace apenas una década, el concepto de coworking se importó rápido a España desde Estados Unidos. Consiste en ofrecer un espacio compartido de trabajo para profesionales que no quieren o no pueden costear un local para ellos solos, con todos los gastos fijos que ello supone. En este artículo te resumimos en líneas generales cómo funciona el coworking.

  • Se comparte el espacio y se ahorran gastos. Es la filosofía básica del coworking: no tienes que pagar un local entero ni muchos de sus gastos asociados (luz, agua, Internet), sino simplemente pagar una cuota por usar ese espacio y esos servicios. Compartes espacio con otros trabajadores independientes interesados igual que tú en beneficiarse de estas ventajas.
  • La comida se suele hacer en común. Esa es otra de las ventajas de los espacios de coworking, sobre todo si no te gusta comer en soledad, y es precisamente uno de los momentos más apropiados para socializar con el resto de trabajadores.
  • Es perfecto si quieres conocer a otros freelance, no necesariamente de tu misma profesión. De hecho, es un método ideal para ponerte en contacto con profesionales que ofrezcan servicios complementarios a los tuyos y que en un futuro puedan convertirse en socios o clientes. Conocer a otras personas con otras inquietudes y conocimientos siempre es enriquecedor, por otro lado.
  •  Dependiendo de la ciudad y la zona donde se encuentre, el precio pueden rondar entre los 100 y los 400 euros al mes. En el caso español, empezó a implantarse en Madrid y Barcelona, aunque otras ciudades de gran tamaño ya llevan años implantando también estos servicios (Bilbao, Málaga o Sevilla, por ejemplo). En algunos casos se exige un contrato de permanencia mínima, por lo que lo ideal es consultar antes todas las condiciones.
  • El coworking no es solo compartir un espacio de oficinas, aunque sea lo más habitual. También hay coworking en espacios como talleres y almacenes.